miércoles, 30 de noviembre de 2011

Juan Berrospi Calzada. AULA: 202- B 2011.

PRINCIPIOS CONTABLES

Respecto al  tema en mención no existe uniformidad universal de utilidad de principios, a pesar que  sirven de guía contable para formular criterios referidos a la medición de patrimonio  y a la información de elementos patrimoniales  y económicos de una institución y/o empresa.
En todo caso no es considerado o admitido universalmente, posiblemente, debido a que resuelve  necesidades prácticas y por lo tanto consagradas por el uso y la experiencia.
A pesar de lo mencionado, existe un conjunto de supuestos, conceptos y procedimientos  a los que se conoce colectivamente como principios contables generalmente aceptados. Sin embargo, lo manifestado no significa  que las entidades midan y presenten sus actividades financieras  de la misma forma.
Entre algunos de los principios aceptados se puede señalar los siguientes:
*     Entidad.- Este principio establece que las actividades económicas se debe realizar por separado, respecto al propietario de la Empresa, conocida persona natural y la propia empresa entendida como persona jurídica.
En ese sentido, la información financiera deberá ser relativa a una entidad independiente de otras entidades. Debido a ello toda información financiera se registra y se informa separadamente de la información personal del dueño del negocio, es decir los récords financieros de un negocio y aquellos personales no deben juntarse o mezclarse.
*      Unidad de medida.- No podría entender una empresa sin bienes capitales, la misma que conlleva a la utilidad de un tipo de moneda. En ese sentido es necesario elegir una moneda y valorizar los elementos patrimoniales aplicando un precio a cada unidad; La misma que es de suma importancia para la presentación de los estados financieros.
*      Empresa en marcha.- Este principio implica la permanencia y proyección de la empresa en el mercado de manera continua, no debiendo interrumpir sus actividades. Se presume que un negocio habrá de durar un tiempo indefinido
Respecto a su estado financiero deberá prepararse a partir del supuesto negocio en marcha, a menos que la gerencia pretenda cesar o liquidar la empresa o no exista una alternativa realista de continuación.
*      Periodo de tiempo o contable.- La empresa, cada cierto tiempo, se ve obligada a medir el resultado de su gestión, ya sea por razones administrativas, legales, fiscales o financieras. Al tiempo que emplea para realizar esta medición se le llama periodo, el cual comprende de doce meses.
El estudio referente a los estados financieros debe supeditarse a un periodo fiscal corto.
Las operaciones y eventos así como sus efectos derivados, susceptibles de ser cuantificados, se identifican con el periodo en que ocurren, por tanto cualquier información contable debe indicar claramente el periodo a que se refiere.
En términos generales los costos y gastos deben identificarse con el ingreso que originaron, independientemente de la fecha en que se paguen.
Debe entender que este principio esta íntimamente  vinculado con el de realización, señala cuándo una operación  o evento debe ser registrado, considerando tanto el registro de la misma como su inclusión en los Estados Financieros, en la fecha o periodo en que se ha realizado la transacción.
*     Devengado.- Las variaciones patrimoniales que se deben considerar para establecer el resultado económico, son los que corresponden a un ejercicio sin entrar a distinguir si se ha, cobrado o pagado durante dicho periodo.
Los registros contables de los entes públicos se llevarán con base acumulativa.
El ingreso devengado, es el momento contable que se realiza cuando existe jurídicamente el derecho de cobro de impuestos, derechos, productos, aprovechamientos y otros ingresos por parte de los entes públicos. El gasto devengado es el momento contable que refleja el reconocimiento de una obligación de pago a favor de terceros por la recepción de conformidad de bienes, servicios; así como de las obligaciones que derivan de tratados, leyes, decretos, resoluciones y sentencias definitivas.
*      Prudencia.- En base a este principio, el responsable,  deberá elegir entre las diversas alternativas aquella que sea optimista. Ante la circunstancia de tener que elegir entre dos valores, el contador debe optar por el más bajo, minimizando de esta manera la participación del propietario  en las operaciones contables.
Ante el hecho que se encuentra entre dos o más caminos razonables a elegir, se deberá optar por el que muestre la menor cifra de dos valores de activos relativos a una partida determinada.
La prudencia no justifica que la valoración de los elementos patrimoniales no responda a la imagen fiel que deben reflejar las cuentas anuales.
*      Revelación suficiente.- La información contable en los estados financieros debe ser clara y comprensible para juzgar e interpretar los resultados de la operación y la situación de la empresa.
Según este principio, muestra el hecho de que, los estados financieros deberán contener de manera clara y comprensible la operación financiera de su entidad; razón por la cual normalmente se observa a los estados financieros acompañados de notas aclarativas, los cuales informan sobre el procedimiento seguido para la elaboración de los mismos. En ese sentido se debe evitar en lo posible la presentación de datos cuyo significado sea confuso o contrario a lo que se desea expresar.
*     Valor histórico.- Establece que las operaciones realizadas en un periodo contable, deben ser registradas según las cantidades de efectivo que se afecten, su equivalente o la estimación razonable que de ellos se haga cuando la transacción se considere contablemente realizada, es decir las adquisiciones de activos deben ser registradas a precios de costo.
Este principio indica que las transacciones en las que incurre una empresa deben ser registradas a su valor histórico de adquisición, producción y construcción. En ese sentido constituye el criterio principal y básico en la evaluación del patrimonio de un ente económico.
*     Consistencia.- Se parte del supuesto de que una empresa tiene una persona jurídica distinta a los de los otros miembros que la integran, donde la empresa es un ente jurídico. Donde la contabilidad versará sobre los bienes, derechos y obligaciones de la empresa y no sobre lo correspondiente a sus propietarios.
Este principio se refiere tanto a la consistencia en la aplicación de criterios contables de valuación de partidas y demás criterios
Asimismo, la consistencia requiere que una empresa dada utilice el mismo método o procedimiento contable seleccionado periodo tras periodo. Caso contario sería la confusión que resultaría si una empresa ignorara este principio, cambiando su método de depreciación cada año. La empresa podría hacer que su utilidad bruta, para cualquier año dado aumente o se reduzca, simplemente cambiando su método de depreciación.

En conclusión se puede precisar, que estos principio señalados son resultado, generalmente, de los contadores que durante la última mitad del siglo, ante la caída del mercado de valores y la depresión que lo acompañó, hicieron las mejoras en las prácticas de medición de las actividades financieras y la rentabilidad correcta de las entidades.

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